No es novedad que Argentina enfrenta constantemente contextos sumamente complejos producto de sus movimientos pendulares derivados de cambios en la conducción política, su marcada sensibilidad a shocks internos y externos, y las drásticas modificaciones en el uso de las herramientas de política fiscal, monetaria y cambiaria por parte de los responsables de la política económica.
Este escenario obliga a profesionalizar las áreas encargadas de gestionar la liquidez y el capital de trabajo en las empresas, haciendo indispensable que quienes lideran estas funciones cuenten con la mayor cantidad posible de alternativas y estrategias para afrontar los desafíos.
Un ejemplo claro lo encontramos en el pasado año 2025, cuando todo cambió drásticamente tras dos sucesos: la decisión del BCRA de modificar la política monetaria (julio 2025), y los fuertes procesos de dolarización en el marco de las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires (septiembre 2025), y las elecciones nacionales de medio término (octubre 2025).
DESARROLLO
Entre junio y julio, el BCRA anunció que dejaba de ofrecer Letras Fiscales de Liquidez (LEFI) y canjeaba el stock por LECAPs con cotización de mercado; además, ajustó los encajes bancarios.
Estas medidas se implementaron entre el 10 y el 17 de julio, eliminando en la práctica la tasa de política como ancla y desplazando la referencia hacia las LECAPs y la administración de agregados monetarios.
Como consecuencia, la salida de las LEFI generó un exceso de pesos y las tasas de muy corto plazo se desplomaron (overnight). La tasa de caución alcanzó el 12% TNA en la ruedas desde el 10 al 14 de julio. Posteriormente, ante licitaciones extraordinarias y mayores exigencias de encajes, las tasas rebotaron con fuerza.
Luego, el Gobierno endureció transitoriamente la política monetaria para evitar tensiones cambiarias antes de las elecciones legislativas, mediante absorciones adicionales de liquidez, encajes con cómputo diario y colocaciones “fuera de calendario”. Esto elevó y volvió aún más volátiles las tasas.
Si hablamos de caución bursátil, durante el primer semestre del año, datos del Mercado Argentino de Valores (MAV) reflejaron cauciones con tasas promedio de entre 25 y 33% TNA a fines de abril, subiendo gradualmente a 30 y 33% en mayo. A partir del segundo semestre y posteriormente a las medidas económicas adoptadas, observamos un escenario de extrema volatilidad: en las ruedas entre el 10 y el 14 de julio, cauciones a 1 día en 12% TNA, siendo el mínimo en 5 años (efecto exceso de liquidez); en las ruedas del 22 y 23 de julio, picos intradiarios de 70 y 80% TNA, con cierres en 40 a 50% para plazos de 1 a 7 días; y en la rueda del 20 de agosto, extremos por encajes diarios y repos, con caídas a casi 0% en la última hora y picos de hasta 150% TNA, con un cierre en torno al 70% TNA. Se empieza a visualizar un escenario de “normalización” en diciembre con niveles cercanos al 20% TNA, tras el relajamiento de encajes y mayor liquidez, según indicadores de referencia (A3 Mercados / panel caución 1D).
Con relación los cheques de pago diferido (CPD), el primer semestre mostró, en el segmento avalado, tasas entre el 34 y 43% TNA para plazos de entre 30 y 70 días, entre abril y junio. En julio, tasas entre el 37 y 42% TNA (avalado) y casos no garantizados puntuales en 55% TNA. Sin embargo, cuando miramos el segundo semestre para el segmento avalado, tasas que rondaron en el 48% TNA a fines de agosto. En noviembre, rangos de entre 30 y 40% según plazo y segmento.
Por otro lado, cuando analizamos los descubiertos y el costo bancario, en julio, muchos bancos no trasladaron plenamente la suba de rendimientos a plazos fijos (aprox. 30% TNA), mientras LECAPs y cauciones se disparaban. Con el endurecimiento, adelantos en cuenta corriente pasaron de tasas que rondaban entre el 36% en junio a picos de 93% en agosto (semana de encajes diarios y absorción agresiva). A fin de año, tarifarios oficiales muestran descubiertos comerciales en 62 y 70% TNA (TEA superior a 83 y 97%), manteniendo costos elevados respecto del primer semestre.
Evolución de tasas bancarias vs mercado durante 2025. Este gráfico ilustra cómo las tasas bancarias se dispararon en el segundo semestre, mientras las alternativas del mercado mostraron volatilidad pero con costos más competitivos.
Fuente: BCRA; BYMA; A3.
Costos promedio por fuente de financiamiento (TNA) – Primer vs Segundo semestre (2025) Se observa un incremento significativo en las tasas bancarias frente a un aumento moderado en instrumentos del mercado.
Fuente: Elaboración propia con datos de BCRA, BYMA y A3.
CONCLUSIÓN
Depender exclusivamente del sistema bancario tradicional puede dejar expuesta a las empresas a riesgos de incremento de costos y disponibilidad de liquidez si no se dispone de otra alternativa como se ofrecen en el mercado bursátil. Durante el segundo semestre, las tasas bancarias para adelantos y descubiertos alcanzaron picos cercanos al 90% TNA, mientras que las alternativas del mercado de capitales, con su ya comentada volatilidad, ofrecieron costos más competitivos y mayor flexibilidad operativa.
Las cauciones bursátiles permiten obtener liquidez a tasas que, en condiciones normales, son inferiores a las bancarias, especialmente cuando se utilizan activos líquidos como garantía (T-Notes, ONs, Bonos Soberanos). Estos instrumentos no solo pueden ofrecer rendimientos atractivos en USD (entre 3,75% y 10% anual), sino que también pueden servir como colateral para obtener financiamiento. El descuento de cheques en MAV ofrece tasas más atractivas que las líneas bancarias, con posibilidad de segmentar por plazo y calidad crediticia.
Además, las operaciones de caución y CPD se liquidan en plazos cortos y con una operatoria ágil. Esto impacta directamente en la rentabilidad operativa y en la capacidad de sostener el capital de trabajo.
Hay que considerar también que las tasas bancarias son más sensibles a shocks monetarios y electorales, mientras que el mercado ofrece alternativas más resilientes y competitivas.
En un contexto donde las tasas bancarias pueden duplicarse en cuestión de semanas, diversificar las fuentes de financiamiento es una estrategia inteligente ya permite reducir costos y disponer ágilmente de liquidez.
EL DESAFÍO DE LAS TESORERÍAS DE EMPRESAS ARGENTINAS EN LA GESTIÓN DEL CAPITAL DE TRABAJO ANTE ESCENARIOS DE ALTA VOLATILIDAD
Autor: C.P. Lucio Cantoia
Febrero 2026
INTRODUCCIÓN
No es novedad que Argentina enfrenta constantemente contextos sumamente complejos producto de sus movimientos pendulares derivados de cambios en la conducción política, su marcada sensibilidad a shocks internos y externos, y las drásticas modificaciones en el uso de las herramientas de política fiscal, monetaria y cambiaria por parte de los responsables de la política económica.
Este escenario obliga a profesionalizar las áreas encargadas de gestionar la liquidez y el capital de trabajo en las empresas, haciendo indispensable que quienes lideran estas funciones cuenten con la mayor cantidad posible de alternativas y estrategias para afrontar los desafíos.
Un ejemplo claro lo encontramos en el pasado año 2025, cuando todo cambió drásticamente tras dos sucesos: la decisión del BCRA de modificar la política monetaria (julio 2025), y los fuertes procesos de dolarización en el marco de las elecciones legislativas en la provincia de Buenos Aires (septiembre 2025), y las elecciones nacionales de medio término (octubre 2025).
DESARROLLO
Entre junio y julio, el BCRA anunció que dejaba de ofrecer Letras Fiscales de Liquidez (LEFI) y canjeaba el stock por LECAPs con cotización de mercado; además, ajustó los encajes bancarios.
Estas medidas se implementaron entre el 10 y el 17 de julio, eliminando en la práctica la tasa de política como ancla y desplazando la referencia hacia las LECAPs y la administración de agregados monetarios.
Como consecuencia, la salida de las LEFI generó un exceso de pesos y las tasas de muy corto plazo se desplomaron (overnight). La tasa de caución alcanzó el 12% TNA en la ruedas desde el 10 al 14 de julio. Posteriormente, ante licitaciones extraordinarias y mayores exigencias de encajes, las tasas rebotaron con fuerza.
Luego, el Gobierno endureció transitoriamente la política monetaria para evitar tensiones cambiarias antes de las elecciones legislativas, mediante absorciones adicionales de liquidez, encajes con cómputo diario y colocaciones “fuera de calendario”. Esto elevó y volvió aún más volátiles las tasas.
Si hablamos de caución bursátil, durante el primer semestre del año, datos del Mercado Argentino de Valores (MAV) reflejaron cauciones con tasas promedio de entre 25 y 33% TNA a fines de abril, subiendo gradualmente a 30 y 33% en mayo. A partir del segundo semestre y posteriormente a las medidas económicas adoptadas, observamos un escenario de extrema volatilidad: en las ruedas entre el 10 y el 14 de julio, cauciones a 1 día en 12% TNA, siendo el mínimo en 5 años (efecto exceso de liquidez); en las ruedas del 22 y 23 de julio, picos intradiarios de 70 y 80% TNA, con cierres en 40 a 50% para plazos de 1 a 7 días; y en la rueda del 20 de agosto, extremos por encajes diarios y repos, con caídas a casi 0% en la última hora y picos de hasta 150% TNA, con un cierre en torno al 70% TNA. Se empieza a visualizar un escenario de “normalización” en diciembre con niveles cercanos al 20% TNA, tras el relajamiento de encajes y mayor liquidez, según indicadores de referencia (A3 Mercados / panel caución 1D).
Con relación los cheques de pago diferido (CPD), el primer semestre mostró, en el segmento avalado, tasas entre el 34 y 43% TNA para plazos de entre 30 y 70 días, entre abril y junio. En julio, tasas entre el 37 y 42% TNA (avalado) y casos no garantizados puntuales en 55% TNA. Sin embargo, cuando miramos el segundo semestre para el segmento avalado, tasas que rondaron en el 48% TNA a fines de agosto. En noviembre, rangos de entre 30 y 40% según plazo y segmento.
Por otro lado, cuando analizamos los descubiertos y el costo bancario, en julio, muchos bancos no trasladaron plenamente la suba de rendimientos a plazos fijos (aprox. 30% TNA), mientras LECAPs y cauciones se disparaban. Con el endurecimiento, adelantos en cuenta corriente pasaron de tasas que rondaban entre el 36% en junio a picos de 93% en agosto (semana de encajes diarios y absorción agresiva). A fin de año, tarifarios oficiales muestran descubiertos comerciales en 62 y 70% TNA (TEA superior a 83 y 97%), manteniendo costos elevados respecto del primer semestre.
Evolución de tasas bancarias vs mercado durante 2025.
Este gráfico ilustra cómo las tasas bancarias se dispararon en el segundo semestre, mientras las alternativas del mercado mostraron volatilidad pero con costos más competitivos.
Fuente: BCRA; BYMA; A3.
Costos promedio por fuente de financiamiento (TNA) – Primer vs Segundo semestre (2025)
Se observa un incremento significativo en las tasas bancarias frente a un aumento moderado en instrumentos del mercado.
Fuente: Elaboración propia con datos de BCRA, BYMA y A3.
CONCLUSIÓN
Depender exclusivamente del sistema bancario tradicional puede dejar expuesta a las empresas a riesgos de incremento de costos y disponibilidad de liquidez si no se dispone de otra alternativa como se ofrecen en el mercado bursátil. Durante el segundo semestre, las tasas bancarias para adelantos y descubiertos alcanzaron picos cercanos al 90% TNA, mientras que las alternativas del mercado de capitales, con su ya comentada volatilidad, ofrecieron costos más competitivos y mayor flexibilidad operativa.
Las cauciones bursátiles permiten obtener liquidez a tasas que, en condiciones normales, son inferiores a las bancarias, especialmente cuando se utilizan activos líquidos como garantía (T-Notes, ONs, Bonos Soberanos). Estos instrumentos no solo pueden ofrecer rendimientos atractivos en USD (entre 3,75% y 10% anual), sino que también pueden servir como colateral para obtener financiamiento. El descuento de cheques en MAV ofrece tasas más atractivas que las líneas bancarias, con posibilidad de segmentar por plazo y calidad crediticia.
Además, las operaciones de caución y CPD se liquidan en plazos cortos y con una operatoria ágil. Esto impacta directamente en la rentabilidad operativa y en la capacidad de sostener el capital de trabajo.
Hay que considerar también que las tasas bancarias son más sensibles a shocks monetarios y electorales, mientras que el mercado ofrece alternativas más resilientes y competitivas.
En un contexto donde las tasas bancarias pueden duplicarse en cuestión de semanas, diversificar las fuentes de financiamiento es una estrategia inteligente ya permite reducir costos y disponer ágilmente de liquidez.